Salió vivo de bases llenas sin outs contra Atlanta Braves: en el 9no inning, y no le anotaron.
Es uno de los 33 dominicanos con un escape de bases llenas sin outs en el noveno o más allá.
Salió vivo de bases llenas sin outs contra Atlanta Braves: en el 9no inning, y no le anotaron.
Es uno de los 33 dominicanos con un escape de bases llenas sin outs en el noveno o más allá.
Lanzó juego completo de un solo hit contra Cleveland Indians: 9 entradas y 11 ponches.
Es uno de los 15 dominicanos con un juego completo de un solo hit.
Debutó en Grandes Ligas con 41 años y 227 días.
Fue el primer dominicano con un debut a los 30 años o más.
Llegó a 50 jonrones en la temporada, contra Baltimore Orioles: terminó la temporada con 57.
Es uno de los 4 dominicanos con 50+ jonrones en una temporada. Para él fue la 2ª de sus 3 veces.
Llegó a 20 victorias en la temporada, contra Chicago Cubs: terminó la temporada con 22.
Es uno de los 7 dominicanos con 20+ victorias en una temporada. Para él fue la 3ª de sus 6 veces.
Walk-off de jonrón con dos outs y perdiendo, contra New York Yankees ante Dellin Betances: iban 5-6 abajo en el 9no inning.
Es uno de los 17 dominicanos con un walk-off de jonrón con dos outs y perdiendo.
Le dieron 9 hits contra Miami Marlins y no le anotaron una carrera limpia: 9 entradas sin que le anotaran del todo.
Es uno de los 26 dominicanos con 8+ hits permitidos sin una carrera limpia. Para él fue la 3ª de sus 3 veces.
Llegó a 125 carreras empujadas en la temporada, contra Los Angeles Dodgers: terminó la temporada con 141.
Es uno de los 10 dominicanos con 125+ empujadas en una temporada. Para él fue la 2ª de sus 4 veces.
Llegó a 200 ponches en la temporada, contra Oakland Athletics: terminó la temporada con 220.
Es uno de los 23 dominicanos con 200+ ponches en una temporada. Para él fue la 2ª de sus 2 veces.
Seis lanzadores dominicanos en el mismo juego, Chicago Cubs contra Pittsburgh Pirates: Carlos Mármol, Dámaso Marte, Juan Mateo, Roberto Novoa, Salomón Torres y Víctor Santos.
Dio el batazo que decidió el juego contra Toronto Blue Jays, ante Jeremy Accardo: en el 8vo inning, con 2 outs, con el juego en la línea.
Es uno de los 203 dominicanos con un batazo que decidió un juego. Para él fue la 1ª de sus 2 veces.
Llegó a 50 salvados de por vida, contra Atlanta Braves: ese día cerró 4 entradas.
Fue el primer dominicano con un hito de salvados de por vida.
Walk-off de jonrón contra Los Angeles Dodgers, ante Tanner Scott: en el 9no inning, con 2 outs.
Es uno de los 98 dominicanos con un walk-off de jonrón.
Los cuatro del cuadro de Detroit Tigers fueron dominicanos: Jeimer Candelario, Ronny Rodríguez, Dawel Lugo y Wili Castro.
Dio el batazo que decidió el juego contra Kansas City Royals, ante Carlos Hernandez: en el inning 10, con 1 out, con el juego en la línea.
Es uno de los 203 dominicanos con un batazo que decidió un juego.
Recibió 4 boletos contra Seattle Mariners: llegó a base 4 veces.
Es uno de los 41 dominicanos con 4+ boletos en un juego.
Su velocidad con el bate, el largo del swing, el ángulo de ataque y el punto donde choca la pelota son los del año pasado, y no le están tirando más arriba ni menos strikes. Lo que se cayó es la calidad del contacto: sus barriles van este año por debajo del bateador derecho promedio.
A Lariel González le alcanzó para tres bateadores; a Pedro Santana, para atrapar un elevadito. Uno de cada quince dominicanos que empiezan a jugar profesionalmente llega, y la mitad no pasa de 97 juegos.
Ningún jugador había conectado tres jonrones en su primer juego de Grandes Ligas. Báez lo hizo en Wrigley Field, y su debut pasó a ser el de mayor valor entre los dominicanos.
El WAR junta en una sola cifra todo lo que hace un pelotero —batear, correr, fildear, lanzar— y lo traduce a victorias: cuántas aporta por encima del jugador que cualquier equipo consigue gratis. Aquí está cómo se arma, por qué Baseball-Reference y FanGraphs no dan lo mismo, cuánto paga el mercado por cada victoria y qué le advierten sus propios autores.
El WPA mide cuánto movió cada jugada la probabilidad de ganar. El leverage index da vuelta la pregunta: cuánto se podía mover, cuánta tensión carga un momento antes de que pase nada. Tom Tango lo dejó en una sola cifra —1 es un momento promedio, y un turno para ganar en el noveno vale diez veces más—.
La RE24 mide, en carreras, cuánto vale cada jugada. El Win Expectancy da el paso siguiente: la probabilidad de ganar el partido, sacada de miles de juegos reales. De él nace el WPA, que mide cuánto mueve cada jugada esa probabilidad y detecta los momentos más memorables del béisbol.
El wRAA convierte el wOBA en carreras sobre el promedio; el wRC las cuenta enteras; el wRC+ las ajusta por liga y parque y las lleva a una base de 100. Tres pasos de una misma cadena
La efectividad le carga al lanzador los hits que dependen de la defensa y de la suerte. El FIP los borra: mide al abridor únicamente por sus ponches, sus boletos y sus jonrones —lo único que de verdad está en sus manos— y lo devuelve a la escala de la efectividad, apoyándose en una constante igual que el wOBA se apoya en el OBP.