Sin lugar a dudas el advenimiento del casco protector ha sido una de las más importantes ganancias del juego de beisbol a través de los años. En particular, en lo que respecta a salvaguardar al bateador en el cajón de bateo o proteger al corredor en las bases.
En el pasado, muchos jugadores vieron terminadas sus carreras debido a graves lesiones sufridas en la cabeza producto de pelotazos. Su estadía en la gran carpa hubiese sido más duradera de haber contado con esta valiosa herramienta.
En 1920, Ray Chapman se convirtió en la primera y única muerte registrada - a la fecha - en un terreno de grandes ligas. El torpedero de los Indios de Cleveland falleció producto de las lesiones sufridas al ser alcanzado en la cabeza por una bola rápida del derecho de los yankees Carl Mays.
A pesar de este lamentable acontecimiento, la creación de un casco que pudiera ser útil en beisbol fue muy lento. Sencillamente no existía un material lo suficientemente resistente y a la vez ligero para proteger sin estorbar al jugador al agotar un turno al bate.
Resulta apropiado hacer un breve recuento de algunos de los hitos más importantes relacionados al casco protector, no sin antes señalar que el origen del mismo es aún incierto.
Veamos a continuación algunos datos recopilados en riguroso orden cronológico:
- En 1907, el receptor Roger Bresnahan, inmortal de Cooperstown en 1945, experimenta con un casco protector rudimentario, así como indumentaria (careta, rodillera) de catcher.
- En 1941, los inmortales Pee Wee Reese y Joe “Ducky” Medwick, a la sazón miembros de los Dodgers del Brooklyn, utilizaron un inserto plástico bajo la gorra para protegerse de bolazos en la cabeza.
- En 1942 (algunas fuentes citan 1937), Willie Wells, torpedero estelar en las grandes ligas de color e inmortal de Cooperstown en 1997, luego de haber sido golpeado por un lanzamiento en la cabeza, comienza a ensayar con un casco del tipo utilizado en obras de construcción.
- En 1952, los Piratas de Pittsburgh se convierten en el primer equipo en utilizar un casco protector similar a los de la actualidad.
- En 1971, MLB hace mandatorio el uso del casco protector para jugadores nuevos. Los jugadores ya en grandes ligas podían decidir si utilizaban o no el nuevo instrumento. Bob Montgomery, un receptor conocido de la afición dominicana, es el último en batear con gorra en la campaña de 1979.
- En 1983 se hace obligatorio el casco con una orejera para nuevos jugadores. Se permite a los peloteros ya en la gran carpa decidir si utilizan este tipo de casco. El conocido Tim Raines es el último jugador en utilizar un casco sin orejera en la campaña del 2002.
- En 2008 se hace mandatorio el casco protector para todo coach en el terreno Esto luego de la muerte en 2007 de Mike Coolbaugh, coach de primera base del conjunto Tulsa Drillers, filial doble A de los Rockies de Colorado.
El lanzador, contrario al bateador, está desprovisto de protección. Desde el montículo, a una distancia de apenas 60 pies y seis pulgadas del “home plate”, realiza sus envíos, quedando por lo general en una posición de desventaja, a veces a menos de 55 pies, ante un batazo por sus predios.
Afortunadamente hasta el momento no existen bajas de monticulistas en grandes ligas. No obstante, se hace necesario algún tipo de protección efectiva, algún casco especial, que minimice la posibilidad de una fatalidad producto de un lineazo en la cabeza.
Ojalá esta invención no llegue demasiado tarde.