Luego de 28 largos años de espera, desde la medalla de oro conquistada en beisbol en los XIV Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en La Habana, la escuadra dominicana se proclamó monarca de Centroamérica y el Caribe en Mayagüez 2010.
En esta oportunidad, Cuba, gran potencia beisbolera de estos eventos, no participó en los juegos, sin embargo este hecho no resta merito al equipo dominicano que se lució representándonos dignamente y doblegando convincentemente a los rivales del área.
Es la tercera medalla de oro de un equipo quisqueyano en estos juegos. La primera lograda en los IX Juegos Centroamericanos y del Caribe de Kingston en 1962.
El partido final entre Republica Dominicana y México fue no apto para cardiacos. El mismo culminó 3 carreras a 2 a favor de los criollos en el parque Isidoro García de Mayagüez.
Cabe resaltar en este encuentro la magnífica labor monticular del zurdo Juan Antonio Peña y el estelar cerrador Darío Veras, quienes fueron protagonistas al detener el ataque mexicano que buscaba remontar, en la parte final del juego, una desventaja de 3 carreras quedando cortos en su intento. Cayó derrotado por el equipo mexicano su estelar Francisco Campos (Pancho Ponches). A la ofensiva por el conjunto nacional se destacaron Napoleón Calzado y Ricardo Nanita.
También es preciso destacar, en la semifinal contra Nicaragua, el cuadrangular de tres carreras conectado por el receptor Danilo Sánchez. Este estacazo viró la pizarra a nivel de la sexta entrada y, con otro efectivo relevo de Veras, condujo a dominicana a la final del evento.
Nuestras felicitaciones al dirigente ganador Denio González y al conjunto criollo por su entrega y dedicación para lograr el primer puesto que llena de orgullo a todos los amantes del llamado pasatiempo nacional.
Además de los jugadores citados anteriormente, es justo reconocer el rol desempeñado por un grupo de veteranos que lo dieron todo en el terreno de juego: Bernie Castro, Víctor Méndez, Alexis Gómez, Tony Batista, José Campusano, José Cabrera, entre otros.
Solo esperamos que este sea el despertar del beisbol dominicano a nivel de competencias internacionales para avalar, de esta forma, la calidad expuesta por el pelotero dominicano en las grandes ligas.