Luego de derrotas consecutivas contra los Yankees en
septiembre 19 y
septiembre 24 de 2004,
Pedro Martínez, uno de los mejores lanzadores en ese momento, declaró a la prensa:
“Me dieron. Son así de buenos en este momento. Están calientes. Me quito el sombrero frente a ellos y nombro a los Yankees como mi papá. No encuentro una forma de ganarles.”
La “paternidad” a la que se refería Pedro es aquella que representa la falta de dominio de un lanzador sobre un bateador en particular. Es decir, bateadores que por más esfuerzo del lanzador en tirarle adentro, por más videos vistos para identificar debilidades, por más consejos recibidos del coach de picheo, simplemente no hay forma alguna de retirarlo con facilidad.
De igual forma, existen bateadores que --independientemente de su calidad ofensiva-- frente a determinados lanzadores no hay manera de que conecten por el terreno de nadie, convirtiéndose en “hijos” obedientes.
Sobre este tipo de relación “padre-hijo” tratará el artículo, pero antes de presentarles los resultados obtenidos, conviene explicarles mi método de análisis.
Estudié todos los enfrentamientos lanzador-bateador desde 1956 al 2008 y seleccioné aquellos lanzadores dominicanos que enfrentaron, en al menos 35 apariciones, a un bateador contrario.
Luego, usando una combinación de promedio de bateo y
Runs Created Per Game (RC/G) obtuve dos listas, una mostrando el dominio de lanzadores dominicanos sobre bateadores [Tabla 1] y la otra, del dominio ofensivo de bateadores sobre lanzadores dominicanos [Tabla 2].
Reconozco que 35 apariciones quizás no sea una buena muestra estadísticamente hablando, sin embargo, es mi parecer que mantener un promedio alto en esa cantidad mínima de turnos no es algo atribuible solo a la buena fortuna.
Las tablas están ordenadas alfabéticamente por el nombre del jugador dominicano (ya sea el caso “padre” o “hijo”) y resalto en rojo el renglón donde ambos sean dominicanos.
La relación de “hijos” de lanzadores dominicanos está contenida en la siguiente tabla:
Juan Marichal (Salón de la Fama 1983) nos muestra su grandeza, durante su carrera fue el “papá” de 9 bateadores contrarios, siendo ésta la mayor cantidad de hijos para un “padre” dominicano.
Pedro Martínez consigue 6 hijos, pero en su caso, uno de ellos es uno de los mejores sluggers del beisbol, nuestro
Manny Ramírez. Asimismo, en su lista observamos el “siempre-prospecto”
Raúl Mondesí quien le bateó para .150 con 14 ponches en 40 enfrentamientos.
El otro lado de la moneda, es decir, los bateadores que son “padres” de lanzadores dominicanos, nos lo muestra la siguiente tabla:
Odalís Pérez es pitcher de prácticas para
Albert Pujols, no hay otra forma catalogarlo. Al parecer, ya Odalís (o su dirigente) se ha dado cuenta de la “fiesta de palos” y entre 2007 y 2008 lo ha pasado intencionalmente 3 veces.
El “mambo” de 7 HRs y 11 RBIs que le sonó Sammy Sosa a José Lima en 37 turnos, incluyendo entre ellos el homerun 66 de la temporada 1998.
El tórrido promedio de .406 de Rico Carty contra los envíos de Juan Marichal, asimismo, hacemos constar que Mateo Alou le bateó libremente al Monstruo de Laguna Verde promediándole .356 fruto de 26 hits en 73 turnos oficiales.
Entre los que le batean con libertad a Pedro Martínez se encuentran los dominicanos José Guillén con 16 hits en 41 turnos para un promedio de .390 y Enrique Wilson con 12 hits en 33 turnos para un promedio de .364.
Una vez concluido mi análisis con los lanzadores, hice el mismo tipo de análisis para los bateadores dominicanos, es decir, una lista del dominio de bateadores dominicanos sobre lanzadores [Tabla 3] y otra listando lo contrario [Tabla 4].
Debajo la lista los lanzadores --independientemente de que sean dominicanos o no-- que tienen como “hijo” a un bateador dominicano.
Bartolo Colón siendo lanzador diestro y de poder domina cómodamente -–¡con 15 ponches!-- al slugger zurdo David Ortiz.
Félix Fermín --quién es actualmente el dominicano con menos ponches por turnos (1 ponche cada 18.82 turnos)-- frente a su “papá” Roger Clemens se poncha 1 vez cada 4.8 turnos… definitivamente, ni se la veía.
Mike Mussina fue una pesadilla para José Offerman, David Cone para Juan Samuel e Ismael Valdez para Sammy Sosa.
Los casos de Felipe y Jesús Alou nos llaman la atención, hay dominio evidente por parte de Clyde Wright y Bill Hands respectivamente, sin embargo, ninguno de ellos pudo nunca ponchar a su rival, indicios claros que la mala fortuna de los Alou al enfrentarlos fue mayor al dominio ejercido por el lanzador.
Finalmente, haciendo el estudio para saber quiénes son los “hijos” de los bateadores dominicanos, obtuve la siguiente lista:
A mi juicio, la “paternidad” más destacada de la lista anterior la tiene Jesús Alou, quien tiene la ofensiva más alta que pelotero alguno haya conseguido contra el zurdo Steve Carlton (Salón de la Fama 1994).
Jesús lo enfrentó en 55 turnos oficiales y le conectó 24 hits para un promedio astronómico de .436. Carlton –quien ocupa el 4to. lugar en la lista de ponches otorgados de por vida- solo pudo abanicarlo 3 veces.
Y no piense usted que la actuación ofensiva del menor de la trilogía Alou frente a Carlton es la única digna de mencionar, les agrego que Jesús le bateó .353 al también zurdo Sandy Koufax (Salón de la Fama 1972) con 12 hits en 34 turnos.
Debo haber omitido otras actuaciones dignas de elogios, para esas, espero que usted, mi buen lector, las incluya en los comentarios de este artículo.