El dominicano lleva el beisbol en la sangre. Es parte de nuestra esencia, nuestra cotidianidad. Disfrutamos a plenitud cada partido, cada jugada. Seguimos con fervor nuestros jugadores favoritos, nuestros representantes en grandes ligas.
En consecuencia, es natural que simpaticemos por el o los conjuntos con una buena representación quisqueyana. Basta solo dar un vistazo. Los gigantes de la década del 60 por Marichal y los hermanos Alou; En los 70, los dodgers por Mota y los rojos por Cesarin y Borbón; los azulejos de los 80s por Damasito, Griffin, Bell y Cabeza; los cachorros por Sammy en los 90s; los expos también en los 90s por Moisés, Pedro, Oh-Henry, Vladimir y Felipe como dirigente; los medias rojas y mets por la pléyade de estelares que tienen en su nomina en la actualidad.
Me pregunto entonces: ¿No seria un sueño hecho realidad tener un conjunto formado por los mejores peloteros dominicanos en la actualidad? Un equipo que con orgullo patrio ponga la bandera tricolor en la cúspide del pasatiempo nacional.
Es importante ponderar en su justa medida el significado de representar a dominicana en un evento como el clásico mundial de beisbol y lograr conquistar la corona. Es algo que trasciende. Un logro de equipo es siempre mas significativo que un logro individual. No es solo representar a más de 9 millones de dominicanos, si no a generaciones que desaparecieron pensando que el sueño no era más que una utopía.
Me llena de orgullo por tanto la selección del dirigente. Felipe Alou es un baluarte en nuestro país. Un hombre integro. Una leyenda viviente. Alguien que conoce a la perfección el significado de representar con dignidad a su país. Siempre ha dicho presente, desde su participación en atletismo en los Centroamericanos y del Caribe de 1954.
Aplaudo al grupo de jugadores que han aceptado la invitación y están en la mejor disposición de darlo todo por la patria. En cambio, me apena sobremanera el grupo que ha dado la espalda a la nación sin causa justificada. Estos individuos piensan solo en ellos mismos. El país está por encima de todos y mas temprano que tarde le cobrará este rechazo. La lista de desertores es larga, pero gracias a la profundidad del talento criollo estaremos muy bien representados en el evento esta semana.
Algunos estelares, como Aramis Ramírez, José Valverde, Manny Ramírez y Ervin Santana son recurrentes, ya que no participaron en la versión del 2006, demostrando así que no les interesa en lo absoluto representar a su país.
A este grupo se suman jugadores como Placido Polanco, Ronny Paulino, Francisco Liriano, Alfonso Soriano, Melky Cabrera, Fausto Carmona, Francisco Cordero, Daniel Cabrera, Santiago Casilla, Juan Carlos Cruz, José Arredondo, entre otros.
A pesar de los desertores, pienso que tenemos una muy buena oportunidad de dar la batalla y llegar a la etapa final del evento, siempre y cuando se logre un buen acoplamiento. En el equipo están los jugadores que realmente desean representar la patria de Duarte. Esperemos pues que ganen el titulo para el disfrute de todos los buenos dominicanos.