Rara vez en la historia del llamado pasatiempo nacional un jugador ha conquistado las 2 triples coronas ofensivas. Nos referimos específicamente a la triple corona del bateo y la triple corona de los porcentajes. La primera se logra al conquistar las coronas de bateo, cuadrangulares y empujadas en una misma temporada, mientras la segunda al encabezar en una campaña los renglones bateo, porcentaje de embase (OBP) y slugging (SLG). El inicialista Albert Pujols podría conseguir esta rara proeza en esta estación.
Volviendo a nuestro protagonista, Albert Pujols, analizaremos sus oportunidades en cada una de las tres patas de la famosa Triple Corona. Empezaremos con la primera de las tres patas: el promedio de bateo. Si echamos un vistazo, a groso modo, del liderato de bateo en la Liga Nacional, vemos que el líder en estos momentos es el también dominicano Hanley Ramírez, con .346, seguido de Pujols y Carlos Beltrán, ambos con un promedio de .336. Si analizamos los respectivos promedios de bateo de Ramírez y Beltrán, vemos que Hanley Ramírez tiene un promedio de por vida de .313 y, en el caso de Carlos Beltrán, exhibe un promedio lifetime de .283, como se advierte, en este renglón Pujols luce como el candidato ideal a ganar la corona de bateo, partiendo del hecho que su promedio de por vida está en .335. Es paradójico, pero si usted, amigo lector, me preguntara que de las tres patas, cuál sería la más fácil de obtener para el dominicano, no vacilaría en decir que la del título de bateo, puesto que cuando analizamos los restantes dos renglones(jonrones y empujadas) notamos que en los mismos emergen grandes nombres que pudieran, eventualmente, representar una seria amenaza a las posibilidades del dominicano de cristalizar dicha hazaña.
En lo que respecta a los cuadrangulares, Albert Pujols está liderando la Liga Nacional al momento de escribir este artículo con un total de 31 cuadrangulares.
Continuando con el análisis de los cuadrangulares y las carreras empujadas y las oportunidades del dominicano de quedar líder en dichos encasillados, hay varios factores que nos hacen pensar que, al margen de los candidatos con oportunidades de darle caza al dominicano, debemos tomar muy en cuenta el factor protección en el line-up, lo cual, por la débil alineación que presentan los Cardenales, a todas luces, nos debe indicar que la cantidad de buenos pitcheos que verá el dominicano, se reducirá, eventualmente a su más mínima expresión, y esto, a su vez, guardará una relación directa con un aumento vertiginoso en lo que respecta al número de bases por bolas recibidas, que en estos momentos el dominicano está empate en el liderato con Adrian González, con un total de 66. Al observar los sluggers que escoltan al dominicano en el liderato de cuadrangulares, vemos que Ryan Howard, a nuestro juicio, el más serio candidato a darle caza al nuestro, “apenas” tiene un total de 20, los restantes en la lista son: Adrian González y Mark Reynolds, con 24, Prince Fielder, empatado con 22 con la sorpresa del año Raúl Ibáñez y con Adam Duna.
Finalmente, vamos a analizar el renglón de las carreras empujadas, donde el dominicano lidera la liga con 82, superando en la lista a Prince Fielder, con 76 empujadas y sigue, muy distante, en el tercer puesto Mark Reynolds, con un total de 61. Esta pata, será la más difícil de ganar para el dominicano, puesto que cuando analizamos el porcentaje de embasarse colectivo de sus respectivos equipos, sin dudas, San Luis es el equipo que menos se embasa de los tres, con un anémico OBP colectivo de .325, el mejor de los tres es el equipo al que pertenece Fielder, los Cerveceros de Milwaukee, con .339, en tanto que los Filis tienen un OBP de .335. Otro aspecto importante que debemos destacar es el relativo a las carreras anotadas de los equipos en donde forman partes estos tres sluggers, por ejemplo, el equipo que más carreras anota de los tres es el de los Filis, con un total de 407 en 79 encuentros, para un promedio de 5.2 carreras anotadas por juego, le sigue Milwaukee, con un total de 387 en 82 partidos, para un average de 4.7 y, finalmente, los Cardenales, con apenas 372 carreras anotadas en 84 juegos, para una media de solo 4.4 carreras anotadas por juego. Cuando observamos estos renglones estadísticos colectivos, debemos colegir que las carreras empujadas se constituirán en el renglón más difícil de ganar por el dominicano, por las razones expuestas en términos de los numeritos colectivos, es decir, el handicap que tiene el nuestro en contra es el poco poder ofensivo que tiene el equipo de San Luis, lo cual, a la postre, redundará en detrimento de sus aspiraciones por materializar este hito histórico.
A diferencia de la Triple Corona tradicional, esta es consustancial al propio bateador per sé, es decir, es el bateador quien, en última instancia, decide, en base a sus propias habilidades como bateador, el destino de los porcentajes destacados, puesto que, por ejemplo, en la tradicional, el jugador depende de sus compañeros para producir carreras, toda vez que dicha producción está supeditada a los hombres que encuentra en las bases al momento de pararse en la caja de bateo.
En el caso que nos ocupa, vimos como en el primero de estos renglones, el dominicano está segundo en bateo con .336 y está liderando las otras dos patas en OBP, con .460, seguido por Prince Fielder, con .434, Chase Utley, con .426, Carlos Beltrán, con .425, David Wright, con .414 y Hanley Ramírez, con .409. En lo relativo al Slugging, el dominicano está liderando con un robusto .739, le siguen, muy distantes, Raúl Ibáñez, con .656, Prince Fielder, con .622, Brian Hawpe, con .589 y Hanley Ramírez, con .574.
Visto lo anterior, podemos llegar a la conclusión de que el dominicano no confrontará mayores inconvenientes para alzarse con la Triple Corona de los Porcentajes, quizás la única preocupación sería en lo concerniente al promedio de bateo, de seguir Hanley Ramírez con la tórrida temporada que ha está teniendo con el madero al hombro, no obstante, y a juzgar por lo que ha hecho Pujols desde que debutó en el 2001, entendemos que será el virtual campeón de bateo este año en el más viejo de los circuitos.
Nos vemos en una próxima entrega.